No confundir con propósitos de año nuevo

MUSICALIZACIÓN DEL POST

Me queda bastante claro que he sido afortunada de tener muchas cosas gracias a mis padres y de haber podido llegar a donde estoy, en buena parte, gracias a su apoyo, tal vez eso me ha enseñado que se trata de hacer lo que me gusta y no lo que me toca, es que nadie puede sentirse bien si hace es lo que le toca. Ojo, el hecho de haber recibido apoyo no implica que mis logros han sido regalados, porque bastante que cuesta el orgullo molestar a alguien por ayuda. Aunque siempre me cuestioné cuál sería el criterio a tomar en cuenta a la hora de elegir un empleo, especialmente estando recién graduada. Pero también he meditado sobre quienes no tiene esa supuesta opción, es decir, esa aberrante frase que justifica el estancamiento y la prostitución profesional, CUANDO LA NECESIDAD OBLIGA.

Hablo en tercera persona sobre quienes no tienen opción, luego de haberme prostituido profesionalmente, es decir, resistí un año laboral detestable por ser mi primera vez, y pensé que por ser novata era justificable. Ahora aborrezco los días que he perdido, a pesar de permitirme conocer dos o tres personas valiosas en ese momento. No se trata sólo del tiempo desperdiciado, se trata de los constantes cuestionamientos de profesionalismo por parte de un grupúsculo que no tiene noción de lo que está haciendo, algunos lo llamarían inmoralidad, yo simplemente lo llamo descaro. Y quien lea esto y le parezca soberbia de mi parte, o me diga que eso pasa en todas partes, que se ponga en estos zapatos y soporte el camionado de injusticias a título de idiotas certificados.

Me rehúso a sucumbir ante el sistema putrefacto solamente porque los venezolanos tenemos esa contaminación intravenosa, yo sí tengo dignidad. Sin embargo, sé que se pueden hacer las cosas bien, sé que quedan almas talentosas que tampoco están dispuestas a devaluar sus atributos por el quince y último. Si a ver vamos, todos pendemos del hilito al tomar el riesgo de dejar la comodidad del empleo que no aporta sino el sueldo, con hijos o sin ellos, con deudas o sin éstas. Y entonces comienzan a rondar en mi cabeza las frases trilladas que termino creyendo, EL QUE NO ARRIESGA NO GANA.  

Así que me arriesgo, me aterra pero lo hago, no dejaré la pasión que tengo por mi trabajo a disposición de quienes no lo merecen. Tampoco quiero llegar a vieja recriminándome el tiempo perdido por buscar la estabilidad, que en Venezuela sólo se logra con la rutina venenosa. Aclaro que la publicación pudo haber estado llena de amargura, pero la paz que me deja el haber tomado la decisión de vivir, impide que vea esto con otros ojos que no sean los de la satisfacción. Quien me conoce realmente sabe mi manera de hacer las cosas y no tengo absolutamente nada qué probar.

Nota: agradezco profundamente al club de frustrados que me rodearon durante tanto tiempo, quienes inspiran mi rotunda decisión de no querer terminar como ellos.

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Odio cursi (Parte 2)

Sé que prometí no ponerme emo con el tema anterior. Pero esta canción no podría definir mejor lo que expliqué en ese post

 

 

Hate me today.
Hate me tomorrow.
Hate me for all the things i didn’t do for you.
Hate me in ways, yeah ways hard to swallow.
Hate me so you can finaly see what’s good for you.

 

 

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¿Odias, te odian, ambas?

El presente escrito no es más que un intento de representación sobre lo que considero ese sentimiento que surge luego de haber sentido “amor” por alguien, cuando la tortilla se voltea y las cosas no acaban bien, lo que me gusta llamar Odio Cursi. Sí, porque no se trata de un odio normal, de ese que sientes por algún profesor que jode la vida, o por algún vecino que no te deja dormir. Ah, y muy importante aclarar,  no me gusta satanizar el sentimiento porque admito que cuando odio algo es porque significa o ha significado algo para mi, para bien o para mal. Y el que diga que no siente odio hacia nada o nadie, miente.

Y que: “Del odio al amor solo hay un paso”

Así reza la frase más odiosa que conozco, sí, se leerá mucho de odio en este post. Pero también considero que esas amistades, relaciones, o lo que sea, que surgen entre personas que se odiaban, (según yo) igual terminan feo. Sin embargo, trataré el caso contrario, ir del amor al odio, proceso que no creo se lleve a cabo en un solo paso, supongo que hay un largo camino por recorrer.

El proceso detestable de caer en cuenta que esa persona no quiere nada contigo, o que no quieres nada con esa persona, en ese peo duramos meses incluso, tratando de entender qué fue lo que pudo haber salido mal. Cuando ya es un hecho que ni pa’lante ni pa’trás con el ser en cuestión, comienza el proceso de purificación, que en mi caso creo que sería más de intoxicación (es cuando más provoca beber, portarse mal, dormir mal, comer mal, pero en el fondo sentirse ‘bien’).

Es entonces cuando en medio de las borracheras y momentos de mal portarte, comienzas a recordar los lindos momentos, y es un proceso que va en crescendo porque de lo lindo van saliendo las memorias turbias y comienza el proceso de Odio Cursi. Pero no digo que sólo bajo efecto etílico o alucinógeno eso suceda: ves una foto o algún comentario en internet, te l@ consigues por ahí con algún nuevo prospecto, porque OBVIAMENTE, de ese lado ya está totalmente superada la relación anterior.

Pues sí, el Odio Cursi nos la juega feo, o la jugamos feo. Es un sentimiento de arrechera acumulada que para no demostrar debilidad preferimos callar, bueno, depende de los niveles de orgullo personalizados (yo me lo callaría).

Yo quería que me odiaran

Desde hace varios años mi mamá me dice que soy “una mierdita”, lo coloco así porque sé que ella lo hace con cariño. Esto viene a colación porque una vez quise que me odiaran, fuese un Odio Cursi o no, es que la verdad, a veces prefiero que me odien a que me quieran tanto, sobre todo si sé que nunca podré retribuir un sentimiento como el amor. Supongo que esa persona quedó con la impresión de que soy escoria, y si es así, siento que logré mi cometido, mientras no me quiera todo está bien. Ya está bueno de que la gente se enamore sola, sobre todo las mujeres -que estamos pasadas de idealistas-, todavía nos creemos las tramas de las películas de Meg Ryan en los 80’s. Es tiempo de crecer.

PD: Este escrito fue inpirado en hechos reales. Otro día, si me provoca, escribiré de pasar del odio al amor en un solo paso.

Ah, un extra. Para no poner canciones cursis y depres.

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educados para juzgar

Las contradicciones de las que estamos llenos los seres humanos suelen sacar a flote nuestro lado más hipócrita en la vida, afortunada o desafortunadamente estoy consciente de lo frecuentes que resultan siendo las contradicciones de mi parte. Y es que hay un defecto que desarrollamos desde la infancia, y estoy casi segura que ahí sí aplica eso de que la casa es la primera escuela, se trata del nocivo derecho que nos auto atribuimos de juzgar a los demás. ¿A nosotros quién nos autorizó a decidir lo que está bien o está mal?, ¿Está mal decir que fueron nuestros padres, o la formación educativa, o la iglesia, o los medios de comunicación? Eso obviamente no lo sé, sólo haré las preguntas y que cada quién responda a su manera, porque mi respuesta es absolutamente global, para mi es la sociedad en conjunto la que nos enseña a juzgar, y a quien le echo lo mayor culpa de hacernos tan cortitos de mente es particularmente a la intolerancia que promueven la gran mayoría de las religiones.

Justamente esas dos palabras, creo que van de la mano, juzgar es en sí un acto de intolerancia. Pero, tal vez lo más grave del asunto es que no nos detenemos a pensar cuáles son las verdaderas circunstancias que dieron pie a que tal o cual cosa sucedan. Es decir, para un profesor de bachillerato es muy fácil ponerse a vociferar sobre las actitudes de un estudiante que constantemente rompe las normas (que en algunos casos son bastante tontas), o tal vez concluir que el mal rendimiento académico de un adolescente se debe a un simple acto de inmadurez –que en muchos casos podría serlo-, pero en realidad, ¿qué tanto saben ellos?, y sobre todo, ¿qué tanto se han preocupado en indagar qué es lo que pasa? Nada más imagínense tener que lidiar con una vida insoportable y además hacer de eso un motivo para llevarle la contraria a todo en la vida, cosa que considero de total y absoluto libre albedrío. Pero ahí voy, está claro que de los 7 mil millones de habitantes más o menos que debe tener la tierra, al menos un 99,99% dice tener serios problemas, ¿Y cuál de esos problemas pesa más? Que no venga a decidirlo un profesor, ni nadie.

Entonces, si ya tenemos nuestros propios problemas por qué encargarnos de hacerles la vida miserable a otros solamente porque no nos parece lo que hacen. Si de verdad nos importa esa persona, tal vez sería mejor tratar de comprender qué es lo que sucede, sin esperar lo que puedan decir las demás personas de mis acciones o las de ese otro. Es que lastimosamente nos duelen demasiado las opiniones ajenas, crecimos de esa manera, nos enseñaron a ser prejuiciosos, nos metieron en la cabeza hay cosas que están bien porque sí, o cosas que están mal porque sí.  Por mi parte, lucho a diario con ese paradigma incrustado en la cabeza que fue mi modelo a seguir hasta que he comenzado a preguntarme cosas por mi propia cuenta.

Eso de criticar, eso de hablar por hablar de los demás, eso de creerse con la vida altamente vivida y tener una supuesta propiedad para decirnos las cosas a quienes ustedes creen que nos estamos equivocando solo porque no nos arrodillamos ante pensamientos obtusos, es a eso a lo que le huyo, así venga de las personas a quien adoro. Sólo quería recordarles que antes de soltar cualquier comentario discriminatorio u ofensivo, recuerden que al lado puede alguien salir herido.

PD. ¿Será que es cierto eso de que, quien más juzga es quien más frustrado está?

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¿Cómo sé que te debo eliminar?

Siempre he esperado un poco la experiencia de mis conocidos con las redes sociales antes de lazarme al agua con estas, dependiendo de la seguridad que me transmitan le doy su voto de confianza y me abro mi cuentica. Tampoco es que he tenido tantas cuentas en tantas redes sociales. Creo que el primer sitio al que entré fue al Espacio de Msn, aunque allí no existía interacción con nadie, era un compartir silencioso. Luego no sé si fue primero Myspace o Fotolog.
Considero al Fotolog el tío del Tumblr (que por cierto abrí hasta anoche, y me inspiró este escrito), excelente para los fotógrafos, bastante 1.0, sólo imágenes y lo que se colocaba en Fotolog se quedaba en Fotolog. Luego lo putearon, los EMO lo convirtieron en altares para levantarse el ego, se llenó de spam, de cuentas fantasmas, dejó de ser seguro y sobre todo interesante (menos por aquella cuenta que colocaba carteles publicitarios, que de vez en cuando reviso todavía).
Con Myspace la perdedera de tiempo era la configuración de tu layout, una especie de competencia silenciosa con tus amigos a ver cuánta mariquera más le cabía a las celdas de información, esta red representó la primera manera de establecer “contacto” con gente famosa (el primer atractivo del twitter hoy en día), sobre  todo músicos, de allí han surgido excelentes bandas que se supieron mover mientras el sitio estaba de moda. Ahí ya existían los álbumes de fotos, inicialmente no se hacían tags, así que la manera de revisar y comentarlas era, o esperar noticias de tus amigos, o ir directamente al perfil. La verdad, no había tanto qué chismear, en mi caso lo primero que revisaba eran los gustos e intereses de mis nuevos amigos, por que en Myspace, sí era una especie de competencia por tener más peticiones de amigos. Todo era y es una competencia. De vez en cuando reviso mi cuenta de Myspace, o sea, cada dos meses o algo así.
Corría el año 2007, mientras estaba en Myspace los más fiebrudos ya comenzaban a tener sus cuentas en Facebook, care’libro decía y dicen hasta hoy algunos. Un renuente de las redes sociales me argumentó que tenía su cuenta de Facebook para estar en contacto con “alguien” que tenía lejos. No pude con la curiosidad y entré, me pareció la cosa más complicada del mundo, no entendía un coño, recuerdo que las aplicaciones salían como iconos pequeñitos a mano izquierda y que en ese momento lo más innovador era el montón de quizzes que te hacían.

 

Perfil de Jeús

el facebook complicadito, el que no conocieron los niñitos

 

El juego más adictivo para mi al comienzo, uno tipo trivia de Friends y algunas cositas más… Lo normalito fotos, fotos, toques, comentarios en el muro, toques, fotos, fotos fotos. Lo “mejor” del face era que te sugería ponerte en contacto con gente que ni remota de idea de qué se habían hecho todos estos años que no los veías, gente que estudió contigo en algún lado principalmente (a los que por cierto solo saludas y una vez y más nunca). Una vez, una profesora de la Universidad colocó que un estudio indicaba que el Myspace era para farandulear y el facebook iba más dirigido a los intelectuales! JUAS! Doy mis ovarios por leer ese artículo de nuevo y escupirle la cara a quien lo escribió (claro, no era de mi profe, a ella no le podría escupir -jeje-). De repente el facebook se volvió tan o más idiota y farandulero que todos los demás, su población creció y sigue creciendo con cada día que pasa, tiene más de 500 millones de usuarios, y es la segunda página más visitada a diario en el mundo entero, ¿y para qué?. Pues lo que queda luego de haberte reencontrado con esa gente, o con tu madre, tu tía o tus primos a los que ves a diario, es chismearles la vida. A cuántos de nosotros no nos ha delatado una foto etiquetada, o a cuántos no nos ha comentado una publicación en el muro alguien de tus amigos o familia con toda la mala intención de mostrarse como el más metiche en la historia. Lo más  triste de la decadencia del facebook son los antiguos “Hazte fan”, que ahora se llaman “Likes o Me gusta”, yo misma me he hecho fan de alguna tontera, mi favorita es: YO NO SABÍA QUE ARROZ AL REVÉS ES ZORRA. De repente, así como en Fotolog llegaron los Emos a cagarla, también llenó el facebook de niñitos, literalmente de niñitos, que se pasan la vida etiquetándose en las fotos que se toman frente a los espejos de los baños de sus casas y centros comerciales, baños a los que pareciera nunca les han limpiado esos espejos. Eso se llenó de familia, de mamás espiando a sus hijos, y no tengo nada en contra, pero es que si en reuniones familiares te pones a comentar todo lo que esculcas a tus hijos y sobrinos, pues ya pasaste la raya, por que si lo haces con ellos… qué le queda a los demás. En casi 4 años que tengo usando el facebook, creo que este puede ser el mejor y peor momento a la vez, me he convertido en adicta a la información y afortunadamente siempre hay alguno que sacie la necesidad, pero también están esos silenciosos, que sabes que siempre están allí pero nunca dicen nada. A los que les tengo cierto resquemor. Ya aprendí que llegará la red social que termine desplazando al facebook, o que algún día una demanda terminará acabando con eso, no tengo nada en contra de Mark Zukerberg, más bien me parece brillante, pero ya su negocio se puteó.

Luego del boom facebook, cuando algunos se han dado cuenta de lo poco privado que puede llegar a ser, surgen las herramientas 2.0 con más alma de 1.0 que puedan haber, portavoces con y sin rostros, difusores de información. Que por supuesto mal enrumbado podrían terminar como el mismo facebook. En Venezuela esto del twitter está creciendo bastante, y no se le puede negar la influencia a @chavezcandanga. Cuando abrí el twitter pensé que no lo entendería porque no le veía muchos botones, claro, estaba acostumbrada al facebook. Luego lo cerré por comenzar a adictarme, esperé 6 meses que era lo legal para reactivar mi cuenta y ahora sigo como @AnnonaMuricata cada vez más adicta a la información, y con cada día que transcurre confirmo que las modas adquiridas por el internet pueden llegar a ser destructivas, ahora muchos que conozco se abrieron su cuenta para poder arrobar a los personajes famosos que se alimentan el ego con el twitter, ellos mismos lo han admitido. Más de una vez he leído alguna entrevista en la que afirmen que odiaban la tecnología y que preferían su privacidad, pero es que eso de que miles o millones de personas, en el caso de @kimkardashian se pongan a decirte cosas “lindas” todo el día, pues solo los pone más inalcanzables de lo que estaban, y lo digo porque ¿cuántos de ellos hacen followback o al menos contestan? (@lopezandres dice que es como agarrar un aguacero con jeringa)… Entonces, el twitter sigue siendo una red social para gente con algo qué decir, o qué decirle a los famosos. Para la creación de ídolos locales, de esos que no son NADIE pero todos seguimos, es la tierra del monólogo constante. Aunque también es común ver conversaciones entre amigos que quieren que todos veamos lo mucho que se adoran. Así es fácil determinar quien es un buen prospecto para seguir en twitter o conservar en la lista de amigos de facebook. A menos que no tengas nada que interesante que decir, o compartir… Ya sé que te debo eliminar.

NOTA: Nunca usé Hi5 o Sónico porque no sé, me parecían como patéticos… tuve un fugaz de oidossucios (¿peor todavúa no?) hasta que la página colapsó. Sigo con Myspace, el Fotolog debe estar activo todavía… Vamos a ver como me va con Tumblr

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Un 10/10/10 (Parte II)

Un 10/10/10 (Parte II)

Hace unas semanas recibí uno de los regalos más valiosos que alguien haya podido hacerme, al menos 60 películas entre cine de autor, independiente y muchas historias hermosas por descubrir, cuando ya había visto al menos 5 películas de Almodóvar, que por cierto amé, amo y amaré, seguía dando vueltas a la pila de discos y dejé en la lista de espera El secreto de sus ojos. Sí, esa misma argentina que ganó el Oscar. No soy tan fanática de las recomendaciones que hacen los dichosos premios, pero El secreto de sus ojos va más allá de un premio.

Los personajes construidos para complementar cada debilidad o fortaleza los unos de los otros, dan la impresión de que aún cuando el mundo nos vende la idea de cada día confiar menos, siempre contaremos con un incondicional. Siempre habrá alguien, siempre habrá algo.

  • Esposito: El agente de un organismo público de esos en los que tantas veces la vocación se ve opacada por la corrupción. Enamorado y correspondido, aunque sólo.
  • Irene: La pulcra, la intachable, la que se atreve a enfrentar a un asesino pero no se atreve a amar.
  • Sandoval: Mi favorito, el portavoz de la pasión, el descubridor del misterio… El leal.
  • Ricardo (El esposo): El amor y la justicia en una sola persona.
  • Isidoro Gómez: El asesino, bebé querido de la corrupción.
  • Juez Fortuna Lacalle: El dueño de la escena más divertida de la película.

Mientras me puse a escribir esto me perdí, estaba buscando la excusa por la cual quedé prendada de la película, y afortunadamente creo haberla encontrado. Tan simple como la sed de justicia. Tal vez me sentí indentificada con la historia porque cada uno la busca a su manera, así no sea propia se adueñan de esta, la sienten. No revelaré el final, ni la escencia de la trama, sólo diré que sentí alivio cuando terminó. No precisamente porque tenga un final feliz. Qué manera de terminar el día.

NOTA: La volveré a ver… sin tanta sensibilidad podré dedicarme a los aspectos técnicos.

 

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Un 10/10/10 (Parte I)

Hoy es uno de esos días en los que a pesar de no haber hecho nada, siento que he hecho mucho. A pesar de siempre tener conversaciones atrapadas en las paredes de mi garganta, el contacto familiar siempre logra alterar mis emociones, así como últimamente las historias que me cuenta el cine me mueven el piso. No cualquier historia, no cualquier cine, pero las últimas dos que he tenido la suerte de ver me han dejado una sensación intensa en el alma.

Esta mañana me ha visitado mi padre, a las ocho de la mañana estaba estacionado afuera del edificio, despertándome para que le abriese, desayunamos viendo el noticiero. Muy trivial, muy superfluo y actual por demás estuvo la conversación. ¿Íbamos vamos a querer acaso hablar de lo que de verdad se debería? Al menos hoy no.

El trasnocho se me notaba en la cara y él insitía en que me fuese a la cama, lo intenté pero nunca pude dormir, así que comencé a preparar el almuerzo mientras en el sillón de la sala mi papá dormitaba con Leon: The Professional en el televisor, luego de un rato me acompañó en la cocina mientras concretaba mi magnífico menú, digo magnífico porque aún conciente de que no me resulta muy amigable eso de la comida hecha por mi, sé que lo hice con mucho cariño: por eso quedó magnífico. Comimos, me dormí, al rato lo despedí.

Tal vez pudo haber sido más entretenida la manera en que compartimos, pero es que así es cuando se esquivan las situaciones incómodas. Porque ni siquiera habiendo llamado a mi mamá desde su teléfono quiso hablar con ella, ha de ser porque no necesitaba su valiosa colaboración para algún trámite personal. Al menos a mí sí me incomodó, me dolió, pero tampoco me corresponde alguna clase de reclamo, pues ella tampoco lo quiso del otro lado.

Me encanta cuando la gente se jacta de ser madre o padre de familia, cuando se regodean de lo difícil que es criar a sus hijos, que si la situación enconómica, el comportamiento infantil, aún cuando los niños ya tienen 16 y 22 años. Estoy segura que debe ser así, super difícil tener que lidiar y hacerse responsable de dos personas más, cuando ni siquiera se sienten felices como individuos ni como pareja.

Está bien, tal vez mi propia experiencia familiar me haga pensar que es mejor evitar los hijos, para no tener que lidiar ni ser responsable de dos personas adultas con constante conducta infantil, cuando ni siquiera puedo ser feliz o libre yo misma, cuando he tenido que lidiar con mis padres como si los hubiese parido hace cuarenta años y pico, como ellos alguna vez lo hiceron con los propios suyos. Solamente quería decir una cosa. ¡Qué difícil es ser hijo!

NOTA: Es en serio que la comida me quedó buena, no tenía tanta hambre como para que todo supiera bien.

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